Madrid, 9 de Mayo de 1998
Apreciados Compañeros:
Permitidme una breve contestación a la “CARTA ABIERTA” que han dirigido al Sindicato ASPA. No voy a entrar en el “cuerpo a cuerpo” que pretendéis, ni siquiera a desmentir punto por punto las acusaciones que en ella manifiestan; demostrar la veracidad o la falsedad de todas ellas compete a los Tribunales de Justicia.
Sin embargo, permitidme unas pequeñas observaciones: la responsabilidad de los presuntos actos antisindicales de los Directores de Operaciones es de exclusiva responsabilidad personal y en todo caso de la empresa para la cual ejercen el cargo. En ningún caso del Sindicato al que pertenezcan. Nosotros también podríamos citar ejemplos de presuntas conductas antisindicales y vulneración de derechos al colectivo de pilotos de otros Directores y jamás hemos responsabilizado al Sindicato al cual pertenecen.
También tenemos pilotos que han testificado en contra de sus compañeros en procesos de despido, Ramón Puigcercós (SEPLA) por Air Plus, condenada igualmente por delito de vulneración de derechos fundamentales y prácticas antisindicales, y jamás hemos responsabilizado al SEPLA de dichas conductas. En todo caso son responsabilidad exclusiva de estos individuos. Queda claro, que desde la Dirección de este Sindicato, solo asumimos la responsabilidad de nuestros Delegados en los actos que pudieran cometer en el ejercicio de sus funciones sindicales.
Que pretenden con este escrito libelo, ¿La guerra entre Sindicatos?; ¿Trasladar los rencores y peleas personales al colectivo de pilotos?; ¿La desaparición de los compañías privadas enfrascados en una guerra sin cuartel entre compañeros?; ¿Que nos pinchemos las ruedas unos a otros?, o ¿podemos empezar a quemarnos los coches y las casas?. Violencia solo genera violencia, incluida la escrita. Pues os digo con toda firmeza y rotundidad que NO LO VAN A CONSEGUIR.
La relación entre Sindicatos es, en general, correcta, sin que en los tres años de coexistencia haya habido más que las normales roces de posicionamiento. La coexistencia en compañías goza de normalidad absoluta y en algunos casos modelica, como es el caso de SPANAIR.
Incluso cuando el despido de Pachi Rossich, represaliado en Air Plus por su actividad sindical, un mes antes que los despidos de Futura, mantuvimos una entrevista personal con el Presidente del Sepla, solicitándole acciones conjuntas y previniendo sobre la posible exportación del experimento. Tengo que recordarles que fuieron ellos los que vetaron cualquier acción común.
Pero algo si han conseguido. Lesionar gravemente la imagen de este Sindicato y poner en tela de juicio la honestidad e integridad de unos compañeros, que al frente de un Sindicato, trabajan desinteresadamente para el COLECTIVO DE PILOTOS. Dudo mucho que esto contribuya en algo a vuestra situación.